Sesiones de obediencia básica, modificación de conductas territoriales y caminatas guiadas de agilidad en entornos rurales. Trabajamos con refuerzo positivo para mejorar la comunicación entre dueños y mascotas.
Solicitar informaciónUna primera sesión de valoración sin compromiso para conocer a tu perro, entender sus necesidades y proponerte un plan adaptado a su carácter y a tu rutina.
Solicitar primera visitaLo ideal es iniciar entre las 8 y 16 semanas de vida, cuando el cachorro atraviesa su ventana crítica de aprendizaje. Trabajamos con exposición controlada a estímulos del campo, otros perros equilibrados y personas, siempre con refuerzo positivo y sin forzar al animal.
Aplicamos un protocolo de desensibilización sistemática y refuerzo diferencial. Primero evaluamos los desencadenantes, luego enseñamos al perro a asociar la presencia de visitas con algo positivo (comida, juego) y finalmente practicamos en entornos abiertos antes de pasar al hogar. No usamos castigos ni correcciones.
Sí, adaptamos la dificultad según la edad, condición física y diagnóstico veterinario. Usamos obstáculos naturales de baja altura, superficies blandas y descansos frecuentes. El objetivo es estimular mentalmente al perro y mantener su movilidad sin riesgo de lesión.
Cada sesión dura entre 45 y 60 minutos, incluyendo tiempo de calentamiento, ejercicios específicos y cierre relajado. Trabajamos en grupos reducidos o de forma individual, según las necesidades del perro y su dueño.
Solo trae a tu perro con su correa y arnés habitual, algo de comida blanda que le guste (salchichas, queso o paté) y los informes veterinarios si tiene alguna condición médica. Nosotros proporcionamos el resto del material y el espacio seguro.
Lo que dicen nuestros clientes
Dueños que han visto cambios reales en la convivencia con sus perros gracias a nuestro trabajo en entornos naturales.
"Llevé a Lola con problemas de territorialidad en casa. En tres semanas de sesiones en el campo, dejó de gruñir a las visitas. El enfoque sin castigos marcó la diferencia."
— Marta G., dueña de una pastor alemán
"La guardería de día fue un acierto. Mi cachorro volvía cansado y feliz, y aprendió a socializar con otros perros sin estrés. Repetimos sin dudar."
— Carlos R., dueño de un border collie
"Las caminatas de agilidad nos cambiaron la rutina. Ahora mi perra obedece mejor y estamos más conectados. El etólogo explicó cada paso con claridad."
— Ana S., dueña de una labradora
4.9
Valoración media
+120
Perros educados
98%
Recomiendan el servicio
No ofrecemos lo mismo que una escuela urbana o un adiestrador genérico. Nuestra diferencia está en el entorno, el método y la experiencia real con cada animal.
Las sesiones se realizan en fincas y senderos sin tráfico ni ruido urbano. El perro aprende a concentrarse en estímulos naturales, no en distracciones artificiales.
Cada plan parte de la biología del animal. Trabajamos con refuerzo positivo y protocolos de desensibilización, sin collares de castigo ni métodos aversivos.
El cambio real ocurre en casa. Por eso incluimos pautas escritas, vídeos personalizados y una sesión de transferencia para que mantengas lo aprendido.
En guardería y caminatas el ratio máximo es de cuatro perros por educador. Así cada animal recibe atención ajustada a su carácter y nivel de socialización.
Hemos trabajado con perros reactivos, con miedos adquiridos y con territorialidad alta. Nuestros casos documentados muestran mejora sostenida en semanas, no en meses.
La guardería de día se desarrolla al aire libre, con zonas de sombra, agua fresca y descansos voluntarios. El perro elige cuándo jugar y cuándo retirarse.